El pasado fin de semana ha sido uno de los que se recuerdan, no sólo por la visita de mi hermano y sus amigos, sino por todo lo que hemos hecho y los sitios que hemos visitado.
Mi hermano y sus amigos llegaron el viernes por la mañana, como nosotros trabajábamos les acompañamos a casa de Alberto a dejar las maletas y volvimos al trabajo. Por la tarde nos encontramos, hicimos una siesta, y salimos a pasear.
La noche empezó muy bien, una cenita en Casa Lucio, que como siempre fue deliciosa, y una visita a las Cuevas de Luís Candel, un pequeño local de la Plaza Mayor que ha degenerado mucho respecto el año pasado. La noche terminó en la Joy Eslava, una espectacular discoteca del centro de Madrid.
El sábado fue ligeramente diferente, hicimos una gran cena en el Asador Donostiarra, un restaurante que sinceramente me encantó y de bien seguro volveré a visitar en alguna estancia en la capital.
Después de la cena fuimos al Hipódromo, del que habíamos escuchado hablar mucho, a mi personalmente no me gustó demasiado y además hacía un poco de frío.
Para acabar la noche y cerrar el fin de semana por todo lo alto, terminamos en el Buddha del Mar, una de las mejores discotecas en las que he estado.
Este es sin ninguna duda, un fin de semana de ensueño. Esos que no se olvidan.
Dejo un par de fotos de los restaurantes:






[...] está asegurado un viajecito a Madrid el fin de semana de la final del Mundial, para revivir un gran fin de semana, como los del año pasado en [...]
[...] Igual que en los dos últimos veranos, para inagurar el verano hemos decidido ir a Madrid, aunque este año solo un fin de semana. Además, sin tenerlo previsto, el fin de semana ha coincidido con la final del Mundial de fútbol, al que nuestra selección ha llegado y ha ganado. Realmente, ha vuelto a ser otro fin de semana inigualable. [...]